Saturday, November 01, 2014

A Mother's Lament For the Death of Her Son.

Fate gave the word, the arrow sped,
  And pierc’d my darling’s heart;
And with him all the joys are fled
  Life can to me impart.

By cruel hands the sapling drops,        
  In dust dishonour’d laid;
So fell the pride of all my hopes,
  My age’s future shade.

The mother-linnet in the brake
  Bewails her ravish’d young;        
So I, for my lost darling’s sake,
  Lament the live-day long.

Death, oft I’ve feared thy fatal blow.
  Now, fond, I bare my breast;
O, do thou kindly lay me low        
  With him I love, at rest!

Robert Burns

All Saints Day


♪♫'Cause you were just a small bump unborn 
For four months then torn from life 
Maybe you were needed up there 
But we're still unaware as why♪♫

Saturday, October 25, 2014

Contemplating


 ♪♫Well it takes a little faith, 
and takes a lot of work, 
and takes a little patience, 
and it takes a lot of love, 
to keep your dreams alive...♪♫

Thursday, October 23, 2014

Friday, October 10, 2014

World Mental Health Day

“Every man has his secret sorrows which the world knows not;
and often times we call a man cold when he is only sad.” 
― Henry Wadsworth Longfellow

The Picts



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Wednesday, October 08, 2014

Conversaciones con Dios


"Así pues, sé la luz en la oscuridad, y no la maldigas.
Y no olvides Quién Eres mientras dura tu rodeo por el camino de lo que no eres. Pero alaba la creación, aunque trates de cambiarla.
Y sabe que lo que hagas en los momentos de más dura prueba puede ser tu mayor triunfo, ya que la experiencia que creas es una afirmación de Quién Eres, y de Quién Quieres Ser."



Monday, May 12, 2014

Voz del EspĂ­ritu Santo a las almas afligidas

Si hay fe en mi debo saber
que Dios con sumo cuidado
para mi bien ha ordenado
cuanto me habrá de acaecer.
SegĂşn esto, debo creer
que de Dios todo proviene,
y que si algĂşn mal me viene,
lo he de mirar como bien,
pues viene de Dios que es quien
me lo envĂ­a, porque conviene.

Conozco que mis pasiones
no ven como bien el mal,
pues con horror natural
miran mis tribulaciones
pero estas disposiciones
no impiden mi libertad
porque si hay conformidad
en mĂ­ y abrazo un disgusto,
aunque no lo veo con gusto,
lo abrazo con voluntad.

De aquĂ­ saco la ganancia
de tener a Dios propicio
pues le ofrezco el sacrificio
de vencer mi repugnancia
si yo abrazo lo que a instancia
de mi amor propio no quiero,
y esto que no quiero, quiero
porque Dios lo quiere asĂ­,
venzo mi amor propio en mĂ­,
y dejo a Dios placentero.

¿QuĂ© gano con no abrazar
lo que Dios ya decretĂł
si aunque no lo quiere yo
Dios lo quiere y ha de obrar
yo nada puedo evitar
de lo que Dios quiere hacer
y asĂ­ es necedad querer
lo que querer no debiera
pues quiera que no quiera
lo que Dios quiera ha de ser.

Si yo no quiero querer
lo que Dios quiere que quiera,
la alegrĂ­a que tuviera
queriendo, no he de tener.
A esto sigue el perder.
La paz, el gozo y contento
y granjeando el tormento
de un continuo torcedor.
Hago mi pena mayor
y pierdo el merecimiento.

Cuando Dios me envĂ­a el pesar,
el trabajo y la desgracia
me envĂ­a con ellos su gracia
para saberlos llevar
si yo quiero cooperar
a esta gracia y merecer
abrazaré el padecer
que Dios quiere para mĂ­
y en resignándome así
el mal me será placer.

Porque qué placer no encierra
saber, para mi consuelo
que Dios recibe en el cielo,
lo que yo paso en la tierra?
Esta fe es la que destierra
de mĂ­ toda turbaciĂłn
pues me dice y con razĂłn
que teniendo a Dios propicio
cuando hago un sacrificio
me prepara un galardĂłn.

Si esto creo, me hará querer
cuanto Dios me quiera enviar
o sea el bien para gozar
o el mal para padecer.
Lo uno y lo otro debo ver
con indiferencia igual
porque si mi gozo es tal
si de Dios recibo el bien
¿Por quĂ© no querrĂ© tambiĂ©n
recibir de Dios el mal?

Si Dios me envĂ­a el mal por bien,
y no lo abrazo por tal
resisto el bien en el mal
y resisto a Dios también
luego no he de hacer desdén
al mal que por bien me cabe
pues dice Dios que a quien sabe
llevar el mal como debe
su carga le será leve
su yugo le será suave

También nos dice el Señor
venir los que andáis cargados
de pesares y cuidados,
de la pena y del dolor.
Venir a mĂ­, que mi amor
vuestras penas templará
y en gozo convertirá
lo que padecéis por mí
luego si padezco asĂ­
su palabra cumplirá

Según esto, no tendré
para temer ya razĂłn,
pues la paz del corazĂłn
me la asegura la fe.
si esta hay en mí, abrazaré
con fortaleza el pesar,
consuelo hallaré en penar,
tranquilidad y quietud
y afianzado en la virtud
cualquier mal podré llevar.

Todo esto me determina
a hacer que mi voluntad
tenga fiel conformidad
con la voluntad divina
y asĂ­, pues la fe me inclina
a querer lo que Dios quiere
todo cuanto me viniere,
sea a favor o contra mĂ­a,
una vez que Dios lo envĂ­a
lo quiero, sea lo que fuere.

Tan fiel y unido ha de estar
mi querer con su querer,
que entre los dos no ha de haber
ni otro querer, ni otro obrar.
Por lo que si él quiere enviar
el pesar más duro y fiero,
ese pesar sĂłlo quiero
y lo quiero de manera,
pues Dios quiere que lo quiera,
que al bien el pesar prefiero.

¿QuĂ© importa que en mĂ­ el dolor
doble mis tribulaciones,
si sé que mis aflicciones
son para Dios lo mejor?
y si el obsequio mayor
que a Dios le puedo ofrecer
es contento padecer,
por cumplir su voluntad
¿QuiĂ©n duda que su bondad
suave el dolor me ha de hacer?

Y asĂ­, Dios omnipotente
dulce bien y padre mĂ­o,
recibe con mi albedrĂ­o
mi voluntad penitente.
Si hasta aquĂ­ fui resistente
a tu cruz y a tu querer
ahora que lo llego a ver
al golpe de tanta luz.
Ni quiero ya más que cruz,
ni amo más que el padecer.

Y así que me envíes Señor,
trabajos para penar,
que me envĂ­es cualquier pesar
con cuanto trae de dolor
o me oprimas con rigor
en toda penalidad:
Una vez que a tu bondad
ya se a unido mi albedrĂ­o
a todo diré: Dios mío,
que se haga tu voluntad.

- Del libro "CĂłmo encontrar la paz del corazĂłn"
por P.Juan Rivas, L.C.